10
Oct

Déjate de historias y cuéntame una historia

Definimos el storytelling como el arte de contar historias. Ahora bien, ¿qué es una historia? ¿Una sucesión de hechos? ¿Unos personajes envueltos en una trama y un conflicto?

storytellingEstas definiciones de lo que es una historia son incompletas. Les falta un ingrediente fundamental sin el cual lo único que son es información, un simple telediario. Y ese ingrediente que falta es la emoción. Una historia es una sucesión de hechos envueltos en emociones. Sin emoción no hay historia.

Efectivamente, sin el factor emocional no es posible entender la comunicación humana. Una cosa es el mensaje, la información y otra es todo lo que envuelve ese mensaje. Las emociones nos dan información. De nosotros mismos y de los demás. Nos permiten saber lo que nos gusta y lo que no, si podemos confiar en alguien o no, si nos creemos el mensaje o no, etc…

Y las emociones nos permiten crear vínculos con los demás. Y los vínculos son la base de las relaciones. Por lo tanto, las emociones nos permiten construir nuestras relaciones.


¿Para qué sirven las historias?

  • La utilidad más obvia de las historias es la de entretener. Una buena película, una historia bien contada nos ayuda a pasar un buen rato y en algunos casos también nos pueden hacer reflexionar.
  • En el ámbito de los negocios y el emprendimiento, las historias sirven para comunicar, para transmitir aquello que queremos decir. Una buena historia capta la atención, facilita la comprensión de las cosas y crea un vínculo con el cliente potencial. La publicidad hace mucho tiempo que ha entendido el poder del storytelling y los mejores anuncios son los que cuentan las mejores historias.

Un buen ejemplo es este anuncio de Aerolineas Argentinas -ya desaparecidas- que habla de los valores de la empresa (es el tipo de relato conocido como valores en acción). Es mucho mejor crear una historia para transmitir aquello que queremos decir que decirlo en forma de lista, datos o información. La historia mantiene el interés, crea un vínculo y facilita la comprensión.

  El storytelling también se utiliza para el branding, la creación de marca. Ya sea personal o empresarial.

  • En el campo del coaching y el desarrollo personal, las historias se utilizan para tirar del hilo. No podemos cambiar el pasado, pero sí que podemos reinterpretarlo, darle otro significado que sea más provechoso para nosotros. Y las historias sirven para dar sentido a la experiencia. El cerebro humano es una máquina sedienta de sentido. Siempre está buscando una explicación para todo lo que ocurre. No se trata de edulcorar la realidad ni de negar aquello que no nos gusta. Se trata de mirar diferente. Es nuestra mirada la que interpreta la realidad. Y cuando tomamos diferentes acontecimientos y los conectamos en forma de historia, es mucho más fácil darle un sentido a lo que hemos vivido.

Recomiendo el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford. Es un ejemplo magnífico de cómo conectar los diferentes acontecimientos de una vida y entender para qué nos han sucedido las cosas que hemos vivido.

 

storytellingCómo construir una buena historia personal

Crear nuestra historia es un excelente recurso para construir nuestra marca personal. La huella que dejamos en los demás es la manera en que nos recuerdan. Y si podemos influir en el recuerdo a través de nuestra historia obtendremos una importante ventaja respecto a nuestros competidores.

  1. En primer lugar hay que ser absolutamente sincero, honesto. Con uno mismo y con los demás. No basta con explicar lo que nos pasó. Hay que mostrar también como nos sentimos con lo que ocurrió. Y esto requiere cierta valentía. Cuanto más nos involucremos en nuestra historia, mayor beneficio obtendremos. La autenticidad tiene premio. El relato conocido como “quien soy” es nuestra presentación ante los demás y es el que nos va a servir para crear un vínculo.
  2. En segundo lugar no hay que olvidar nunca que el héroe de nuestra historia tiene que ser el público. Es nuestra historia, cierto, pero si hablamos de storytelling empresarial, nuestro objetivo es el de crear marca o hacer una venta. Por lo tanto, el foco tiene que estar puesto en el público objetivo. Tenemos que ser capaces de involucrar al público en nuestra historia. Y esto podemos hacerlo a través del relato “para qué estoy aquí”. En el fondo, con este relato lo que estamos haciendo es narrar nuestra misión como emprendedores o como empresa.
  3. Y en tercer lugar, tenemos que ser capaces de inspirar al público con nuestro proyecto. Explicar cual es nuestro objetivo a años vista. Es lo que se conoce como “relato visionario”. Nuestra visión. Lo que queremos llegar a ser en un futuro próximo y entusiasmar a los demás con ello.

El mejor ejemplo que se me ocurre de relato visionario, es el famoso discurso de Martin Luther King, “I had a dream”

Estos tres tipos de relatos constituyen el núcleo del storytelling personal. Y si somos capaces de crear una buena historia con nuestro material vital -nuestras experiencias y aprendizajes- conseguiremos crear vínculos con nuestros potenciales clientes. Y los vínculos son la base de las relaciones, que a su vez son la base para hacer negocios sostenibles en el tiempo.

 

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